Compartir

Brasil y Alemania se vuelven a encontrar en una Copa Del Mundo. Una final es el único antecedente entre ambos. Fue en el primer mundial del milenio en el cual vivimos y marcó para siempre la carrera de Ronaldo y Oliver Kahn.

Por Patricio Vásquez (@VasquezPatricio)

El mundial de Corea Japón 2002 fue particular en varios aspectos para nuestra nación. De partida “la roja de todos” quedó ausente de la cita tras la más penosa de las eliminatorias en la historia del fútbol nacional. “En el último lugar del mundo” cantaba Ricardo Montaner en una canción lanzada ese mismo año (cosas del destino). Los partidos en la madrugada. 01:00, 03:00 y 07:00 de la mañana eran los horarios habituales de transmisión en donde solo los verdaderos amantes del fútbol eran capaces de verlos.
El torneo en sí fue una caja de pandora. Francia (campeón vigente) y Argentina (eterno candidato) se fueron eliminados en la fase de grupos mientras que equipos como Senegal, Turquía y el local Corea del Sur se llevaban los elogios del mundo al avanzar en sus respectivos grupos mostrando un buen juego y muchos goles.

Alemania y Brasil por su parte avanzaron sin muchos problemas en sus respectivos grupos al terminar punteros del C y E respectivamente. Bélgica, Inglaterra y Turquía fueron los rivales en octavos, cuartos y semifinal de los sudamericanos mientras que Paraguay, Estados Unidos y Corea del Sur fueron los escollos de los teutones.

El 30 de junio de 2002 marcó la fecha del duelo decisivo, el Estadio Internacional de Yokohama el escenario, 69.029 los espectadores y el italiano Pierluigi Collina el juez que impartiría justicia en el verde césped.

Alemania salió a la cancha con su capitán Oliver Kahn en el arco; Thomas Linke, Cristoph Metzelder, Carsten Ramelow y Dietmar Hamann; Jens Jeremies (77’ Gerald Asamoah), Marco Bode (84’ Christian Ziege) y Torsten Frings; Bernd Schneider, Miroslav Klose (74’ Oliver Bierhoff) y Oliver Neuville. Todos dirigidos por Rudi Völler. El tradicional blanco y negro fue el uniforme de los europeos.

Brasil por su parte entro al rectángulo verde con Marcos bajo los tres palos; Cafú como capitán, Lucio, Roque Junior y Roberto Carlos; Edmílson, Gilberto Silva y Kléberson; Ronaldinho (85’ Juninho Paulista), Rivaldo y Ronaldo (90’ Denilson). Luiz Felipe Scolari, actual entrenador de la “verdeamarela”, fue el que levantó el “penta” para los sudamericanos.

Ronaldo y Kahn encontraron en este partido, en la misma jugada, la inmortalización en la historia del fútbol. Corría el minuto 67 y tras un “simple” disparo de Rivaldo desde fuera de área marcó lo que fue el único error del portero alemán, que había hecho un mundial perfecto con solo un gol en contra en seis partidos jugados. Una mala movida al no poder embolsar el remate de Rivaldo dejó en bandeja de plata el balón a Ronaldo para que abriera el marcador. El mejor arquero del mundo habría cometido un error y el mejor delantero del mundo lo aprovechó. En el minuto 79 el “Fenómeno” repetiría para convertirse en el goleador del torneo con 8 dianas.

Brasil y Ronaldo entraron por la puerta grande de la historia del deporte rey mientras que Kahn, el mejor arquero del torneo, sufrió una herida que aun está cicatrizando. Tal vez ver a su nación alcanzar la final este martes sea un buen ungüento para esa herida. El mundo lo sabrá el martes en Belo Horizonte.

Puedes revivir las principales acciones del partido acá:

Dejar Respuesta